Entrevista al periodista,autor del libro: Los Brujos de Chávez. David Placer: “El libro no ataca abiertamente al chavismo, busca describir una realidad social y política que se vive”

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Carátula del libro.Foto:Editorial Economía Digital.

David Placer, es un periodista venezolano que trabajo en uno de los más importantes periódicos criollos como lo es El Nacional, ha sido coordinador en la revista IT Manager del Grupo Gerente, se ha desempeñado como periodista en el Grupo Zeta, pero actualmente es reconocido por ser el autor del libro “Los brujos de Chávez”, una obra que saca a la luz, las prácticas esotéricas del fallecido presidente, de su gabinete y del actual mandatario Nicolás Maduro, en parte como creencias y en parte como un arma de adoctrinamiento político.

Con motivo del éxito de su libro, El Hispano ha entrevistado al periodista criollo vía Skype, para conocer más a fondo su excelente trabajo de Periodismo de Investigación. 

P. ¿En qué grupo social escuc por primera vez que éstas prácticas espiritistas, eran habituales en el expresidente Hugo Chávez y que se extendieron hasta su gabinete?

R. El primer testimonio que puedo recoger en uno de los viajes que yo hacía a Venezuela cuando estaba de vacaciones, es el de un santero babalao que era amigo de un periodista que finalmente fue el editor del libro. Este santero, le comentó y luego me lo comentó a mi, que él mismo, era digamos sacerdote babalao de las ceremonias santeras que se realizaban en la Academia Militar de Caracas durante muchos años, de tal manera que él tenía información privilegiada, de primera mano de todos los ministros, de toda la alta jerarquía militar, de la policía, de los gobernadores, de los alcaldes, de los altos jerarcas de la revolución que se rendían a los pies de esta religión emergente, como lo es la santería cubana, que lo fue empapando todo durante los últimos años del chavismo y quienes la practicaban en principio con cierto secretismo, con pudor, pero que luego fueron aceptando e incluso promoviendo de manera abierta a través de programas de televisión, siendo este el primer testimonio que nos pone en la pista de que realmente algo inquietante estaba sucediendo en el Palacio presidencial de Miraflores.

P. El libro habla de una bruja, de una espiritista clave en la vida del fallecido presidente como lo fue Cristina Marksman, alias “La Negra” ¿Quién fue Cristina Marskman en la vida de Chávez? ¿De dónde viene esa conección con él?

R. Cristina Marskman ha sido una mujer importantísima en la vida de Hugo Chávez, lo conoció cuando era mayor, un militar anónimo, que estaba empezando a conspirar en ese proceso que dio lugar al golpe de estado del 4 de febrero de 1992. Era la hermana de su amante reconocida, incluso la propia familia de Chávez lo sabía y ella era Herma Marksman, su compañera sentimental a través de la cual conoció a Cristina, quien se ofreció a leerle las cartas y el quedó encantadísimo de su asertividad. Hubo mucha complicidad entre ellos, la escuchaba mucho y cada vez que tenía que hacer algún viaje, que tenía un interrogatorio en ese proceso conspirativo, siempre acudía corriendo donde ‘La Negra’ que era la mujer que le guardaba todos sus secretos personales, así como sus sueños políticos con absoluto hermetismo. Cristina Marksman fue la bruja que lo introdujo en toda esta carrera espiritual.

P. ¿Cuál fue la predicción más poderosa que pudo hacerle La Negra a Hugo Chávez?

R. Sin duda, una de las predicciones claves y la que luego todos sus compañeros recuerdan, es la de la propia muerte de Chávez. Cristina, le pronostica que se va a morir antes de los 60 años. Así comienza el libro “Los Brujos de Chávez”, y coincidencias o no, esto fue así. El murió a los 58 años y luego de esa muerte todos a los que le había contado esa premonición cuando apenas tenía poco menos de 30 años, recordaron ese evento. Fue una de las predicciones más importantes, pero no fue la única, sin duda fue algo que a él lo marcó. El estaba muy preocupado en aquel momento por saber cuál sería la causa de su muerte

P. Según el libro, Chávez en realidad se inició en la santería después de una visita a Cuba pero ya en ese momento se leía las cartas, el tabaco, en la cárcel, cuando estuvo preso jugaba a ouija.

R. Sí, los precedentes en todo este tipo de prácticas esotéricas son muy abundantes. Él comenzó efectivamente en su proceso conspirativo al menos en sus inicios documentados a consultarse las cartas con Cristina Marksman. Luego, comenzó a realizar sesiones espiritistas, primero de tarot de las cuales se leía el futuro, luego tuvo mucha predilección por esas sesiones en las que llaman a los espíritus, para que ellos hablaran a través de la voz de los participantes, de estos actos a los que se le llaman “materia”, a Chávez le gustaba dejar entrar en su cuerpo a los espíritus que supuestamente nos acompañan para que ellos nos den respuesta de las cosas que queremos saber, a Chávez le encantaba llamar al espíritu de Maisanta, de los libertadores. En la cárcel tenemos múltiples testimonios que coinciden con las escenas exactas que le dan una credibilidad absoluta, total, rotunda a Francisco Arias Cárdenas quien lo contó, a Luis Valderrama, a Joel Acosta Chirinos, el propio Raúl Baduel. Todos ellos contaban estas escenas sorprendentes en las que Chávez trataba de “convencer” a sus compañeros de golpe sobre las decisiones que tenían que tomar y él lo hacía a través de estas sesiones espiritistas. Le encantaba beber ron para participar en este tipo de rituales, el ron o cualquier otra bebida espirituosa siempre acompaña este tipo de actos y él era un aficionado a esta bebida nacional.

P. ¿Chávez era palero o era babalao? y ¿Por qué corriente se decantaba más el fallecido presidente?

R. Vamos a aclarar los términos. La palería es una rama prima-hermana, para algunos es una religión separada, para otros, forma parte de la misma religión, una religión afro-cubana que realiza rituales con huesos de muertos. El babalao, no es más que el sumo sacerdote de la santería cubana, es esa otra religión prima-hermana. Hay muchos testimonios (yo esto no lo recogí en el libro), que aseguran que Chávez era babalao y además porque no es incompatible también practicó algunos rituales puntuales de palería.

P. En algún momento corrió el rumor de que los restos mortales de Bolívar, mejor conocido como El Libertador, no fueron llevados a Venezuela por darle santa sepultura sino que formaron parte de un ritual ¿Qué objetivo tenía ese ritual?

R. Sí, Hugo Chávez decide exhumar los huesos de Simón Bolívar ante los ojos de todos los venezolanos, en cadena nacional en una ceremonia que se realiza de madrugada y en un acto que según los propios participantes dicen, fue un tanto peculiar, extraña, eso para los hombres de ciencia. Ahora, para todos los babalaos, santeros y paleros, era evidente que se trataba de un acto de palería. Hay una amplia cantidad de vídeos en Youtube que lo demuestran. En este ritual Hugo Chávez empieza a establecer esta suerte de diálogo místico con los huesos de El Libertador y supuestamente su interlocutor le contesta. Es una escena muy peculiar, de hecho el propio ministro de la Defensa Raúl Baduel así lo interpretó, como un acto de palería.

Es evidente que hay poca prueba fehaciente de que Hugo Chávez practicaba esta religión, que genera tanto temor y rechazo, tan macabra, por trabajar con restos humanos. Sin embargo, una evidencia clara de que la palería ha crecido de forma vertiginosa en los últimos 17 años del chavismo en Venezuela, es que los cementerios venezolanos cada día están siendo sometidos a profanaciones de huesos. Hay una red informal, ilegal de venta de todo tipo de huesos humanos, para este tipo de prácticas.

P. ¿El tema de consultar a los santeros y espiritistas fue solo cosa del presidente Chávez o hubo otros presidentes en la historia de Venezuela que lo hicieron?

R. Hubo muchísimos presidentes que han recurrido a las brujas, a los brujos, a los espiritistas para gobernar en Venezuela. Tanto Joaquín Crespo como Hugo Chávez, también llanero, supersticioso, autoritario y muy brujo por cierto, acudía a sus consejeros espirituales para tomar decisiones de gobierno. Misia Jacinta, la mujer de Joaquín Crespo que fue el matrimonio que construyó el Palacio presidencial de Miraflores. Juan Vicente Gómez, también tenía su brujo particular. Ese hombre que comía antes de que probara cualquier bocado para evitar que el ex dictador fuese envenenado, y casi todos los presidentes de la democracia, yo diría todos salvo dos: Raúl Leoni y Rafael Caldera, han practicado algún tipo de acto espiritista, han hecho algún ritual budu y hay testimonios que así lo avalan

“Todos nuestros presidentes han sido sumamente supersticiosos, pero no solo en Venezuela, también muchos otros en Latinoamérica”

Foto:Reuter.

Rómulo Betancourt con su pipa ensalmada, luego el propio Jaime Lusinchi utilizó a un vidente norteamericano para hacer campaña electoral asegurando que el iba a ganar, Ramón J. Velásquez, Carlos Andrés Pérez, que acudía donde su bruja en La Lagunita, muy conocida en estos círculos en Venezuela. Luis Herrera Campins, que siempre andaba acompañado de su pepa de zamuro y no era un decir su secretario personal, Aveledo lo ha corroborado. Todos nuestros presidentes han sido sumamente supersticiosos, pero no solo en Venezuela, también muchos otros en América Latina.

P. ¿De qué casos hay indicios en Latinoamérica?

R. Hay un famoso López Rega, el brujo de Perón quién incluso alcanzó rango de ministro. En Brasil, en República Dominicana, en Haití, en México e incluso hasta en Estados Unidos Los Reagan se han doblegado; el presidente francés, aquí en España, ha habido muchos casos en los cuales los hombres de poder, tal vez asolados por esa situación personal a la que están siendo sometidos, la soledad del poder, tienen que acercarse a los brujos para ver si las decisiones que toman son correctas o no.

P. Uno de los momentos que recrea este maravilloso libro es la existencia de un salón en el Palacio Presidencial de Miraflores donde en teoría se hacen rituales ¿Qué viste en ese lugar?

R. Uno de los lugares que yo siempre supe que tenía que acudir es el Salón de la Patria, cuando los propios brujos y los espiritistas que acudían allí, me comentaron acerca de ese lugar. Yo sabía, que para la investigación periodística no era suficiente con la descripción que me habían dado, sino que tenía que acudir yo personalmente para ver yo lo que había ahí y describirlo. Y así fue, yo acudí allí, sin ningún tipo de permiso. Pude entrar sorpresivamente, incluso para mí mismo, vamos a decir que se me abrieron las puertas al Palacio Presidencial y acudí a ese salón, donde pude comprobar todo lo que me habían descrito esos brujos. Una palabra de la cual yo dudaba porque no podía creer que un Palacio Presidencial pudiera albergar objetos tan extraños.

P. ¿Objetos extraños, por ejemplo?

R. La cabeza de un caimán en el suelo, pétalos de rosas y caramelos sobre la espada de Bolívar, supuestamente para endulzar su espíritu. Había pintado en las paredes de ese salón todos los personajes históricos que se invocan para los rituales de santería: el indio Guaicaipuro, el Negro Primero, todos esos personajes estaban allí con velones, con ramos de flores, es decir, con elementos extraños. El ancla enorme de un barco real, que representa el símbolo de Yemaya, una deidad de la santería cubana. Todo eso es lo que está en esos inquietantes salones de Miraflores, donde yo no solo pude comprobarlo, sino también los propios custodios me confesaron que allí se realizaban sesiones espiritistas.

P. ¿Estas sesiones espiritistas eran a puertas abiertas?

R. No, estos actos espiritistas no se realizan con cualquier asistente evidentemente. Son delegaciones, algunas de ellas de países amigos extranjeros. Los cubanos son visitantes muy asiduos de este Salón, pero también han acudido representantes de Ecuador, de Brasil. Toda la alta jerarquía, incluyendo a Nicolás Maduro Guerra, hijo del actual presidente de Venezuela, quien describió en el libro de visitas de ese Salón una experiencia casi mística, de lo que él pudo experimentar en ese lugar. Son invitados especiales de la Presidencia de la República o de la alta jerarquía del chavismo, los que acuden allí a invocar los espíritus de los libertadores venezolanos para tener experiencias según ellos místicas con estas almas libertadoras.

P. ¿Sentiste algún tipo de energía especial cuando estuviste en el Salón de la Patria?

R. Yo iba en condición de observar, de sacar fotos, de obtener la mayor cantidad de información posible, y no estuve quizás atento a eso que me preguntas ahora. Tal vez yo estaba prestando atención a otras cosas. Yo quería obtener la mayor cantidad de datos para luego describirlos, para el libro de manera que no fui con otro plan, ni con otro pensamiento que no haya sido ese. Sin duda, me pareció un Salón como cualquier otro pero si es cierto que no te deja de imponer, de sorprender, tal vez de asustar, de ver todos esos elementos sorpresivos allí. Incluso, cuando abrí alguna de las puertas, cuando me dejaron solo, creí que me podía conseguir un animal muerto, cualquier cosa. Al final no era más que un cuarto oscuro, con pinturas, escaleras y cosas.

P. Hablando del trabajo de campo... ¿Al recabar toda la información de tu investigación sentiste en alguno de los sitios que visitaste que tu vida corría peligro?

R. No, yo no sé si fue por inconsciencia, por ingenuidad o porque estaba movido por una energía digamos muy especial, la energía periodística de saber que estás trabajando en un tema de investigación que va a ser muy importante para la política venezolana y para llegar a entender a quienes nos gobiernan. En aquel momento no era más, que un periodista anónimo que se presentaba en cualquier lugar y se me abrían las puertas porque nadie me conocía. Realmente, todos los entrevistados accedieron, a dar información, a dar sus nombres. Eso era muy importante para la investigación. Yo tenía el temor de que no quisieran dar sus nombres, que quedara esto como chismes de pasillo, pero al lograr convencer a todos, menos a uno de que dieran sus nombres y que avalaran con sus testimonios, era algo fundamental para la investigación.

Yo no sentí en ningún momento peligro, luego de que ya se publicó el libro, si empecé a recibir algunas amenazas, insultos por las redes sociales, por algunos brujos al parecer dirigidos desde el Gobierno. Si tuve la percepción no de miedo, pero sí de que el libro no era bienvenido en algunos sectores.

“Tuve la percepción no de miedo pero si de que el libro no era bienvenido en algunos sectores”

No es un libro que ataca al chavismo abiertamente, para eso hubiera escogido otro tema empezando por el de los narcosobrinos. El libro pretende describir una realidad social y política. Lo intenté hacer desde un punto de vista desprejuiciado, no se si lo logré, pero intento describir con detalle esto tan inquietante que estaba ocurriendo en Venezuela, desde el presidente de la República, no solo el anterior, sino el actual Nicolás Maduro, quienes han gobernado entregados a estas fuerzas invisibles u ocultas, que dicen que los guían en el propósito de alcanzar todos sus objetivos políticos.

P. Nicolás Maduro de hecho coloco la espada de Bolívar sobre la urna de Chávez, rezó, pidió por su alma y lo nombró Líder Espiritual y Comandante Eterno... ¿Ésta fue una declaración de intenciones de Maduro de seguir con el legado espiritista del presidente Chávez?

R. Todos los actos públicos que se hacen allí en el Cuartel de la Montaña, tienen un claro ingrediente religioso. Los propios diputados chavistas que yo pude entrevistar en ese lugar, porque ahí se realizan ceremonias prácticamente todos los días, me confesaban y comparaban incluso la tumba de Hugo Chávez con la de Jesucristo, con la de Lenin, es decir, han creado de este ex presidente casi la figura de un santo y le quitaría el casi. Cerca del Cuartel de la Montaña, le han erigido también un templo y se le llama el Santo Hugo Chávez del 23. Allí está su foto, su estatua, le envían cartas, la gente le sigue pidiendo casa, trabajo; incluso leí la carta de una mujer que le pedía que el marido regresase.

“Todo esto tiene una connotación religiosa destinada a convertir el chavismo en un religión y al seguidor político en un devoto”

Hay cigarros, ron, agua, café, recordemos que a Chávez le encantaba mucho el café y por ende todas esas cosas se le siguen sirviendo a diario. Es decir, son elementos claramente religiosos, de las religiones afrocubanas que se han instalado por completo allí. Cada movimiento de Nicolás Maduro, cada acto que se hace en conmemoración del aniversario del día en el que falleció, los días cinco de cada mes se celebran allá, recitan el Chávez nuestro, otras veces hablan con el como si estuviera presente, todo tiene una connotación religiosa y destinada a convertir ese movimiento político, el chavismo en una religión. Y convertir al seguidor político en devoto. Eso yo creo que lo han hecho. Han convertido al ciudadano, al elector en acrítico, en una persona que no cuestiona nada, que solo recibe dogmas de fe.

Foto:Portal Notihoy.

P. De gente de mi entorno cercano en Venezuela amigos, familiares, conocidos he escuchado cosas como "Es que la gente está resignada, como adormecida"...¿Esta práctica de santería por parte de los dos últimos presidentes y sus gabinetes han influido en la situación del país?

R. Sí, no es una teoría mía. Es una teoría de los brujos de la oposición que también los hay. No tan buenos como los del chavismo, vistos los resultados políticos pero ellos interpretan que ese ritual que yo describo con detalle en el último capítulo, y que no voy a desvelar porque es el punto final, el broche de oro del libro, como una guerra espiritual que se ha librado en Venezuela. Ellos interpretan que el final del chavismo no pasa solo por la batalla política, sino también por una batalla espiritual. Por eso, me piden encarecidamente por Twitter, por email, por Facebook, que desvele el lugar, el río donde se hizo ese ritual, porque quieren ir con un ejército de brujas opositoras a destruir ese ritual al que supuestamente permanece amarrado el chavismo al poder. Esa es una convicción de una parte de la sociedad. Sin embargo, yo estoy seguro de que el chavismo ha librado todas las batallas que tenía que librar para permanecer en el poder: la política, la militar, las batallas judiciales y también esta batalla en la que cree firmemente. Ellos están felices pensando que la oposición no cree en nada de esto, porque dicen que ellos que siempre pensaran que todo lo malo que les pasa es por mala suerte. Me lo han dicho lo propios babalaos que asesoran al chavismo.

P. Una parte del libro señala que cuando Chávez siente que no hay vuelta atrás con su enfermedad intenta volver a sus raíces cristianas ¿El dejo el camino de la santería para siempre?

R. Él se acercó de una forma clara a sus orígenes católicos. El fue monaguillo. Su mamá es una mujer profundamente católica, su abuela también lo era, entonces éll regreso a esos inicios espirituales, a esa religión de la infancia, para aferrarse en la última etapa de su vida en la que veía su muerte cerca. Llamaba constantemente a su cura amigo Numa Molina, que también entreviste para el libro, para que le recomendara episodios de la Biblia a fin de reflexionar y leer en la madrugada.

P. ¿Qué hizo Chávez cuando sentía que la muerte tocaba a su puerta?

R. Lo primero que hizo al volver de Cuba fue ir al Santo Cristo de la Grita a pedirle por salud, también fue a donde la Virgen de Coromoto en Guanare, en Barinas pidió el propio Viernes Santo a Cristo que le diera vida aunque sea con espinas, para seguir con su proyecto político, llorando frente a su familia. Pero hay que recordar que ser católico no está reñido con ser santero, eso lo dice cualquiera que forme parte de esta religión, entonces no creo yo que Hugo Chávez haya renunciado a su condición de santero porque mientras el acudía a los cristos y a las vírgenes desde La Habana se le tocaban los tambores, a las deidades de la santería y esos tambores no se le tocan a una persona que no practique esta religión. 

Ana Rodriguea /Euskadi (España)

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