Un genocidio olvidado. Los Aché del Paraguay

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Un grupo de pobladores de la etnia Aché de Paraguay.

El pasado 6 de agosto de 2013, en virtud del principio de Jurisdicción Universal, se presentó en Argentina una querella criminal contra responsables de la dictadura paraguaya.

Con motivo de esta querella se abrió la Causa 7300/2013 a cargo del Juzgado Federal nº 5 de Argentina. Posteriormente, el pasado 8 de abril de este año, se ampliaron los hechos con la presentación de la Federación Nativa Aché del Paraguay como querellantes por los delitos de genocidio/lesa humanidad cometidos en Paraguay contra su comunidad.
 

Los Aché son una comunidad indígena de cazadores-recolectores nómadas que residían en la región este de Paraguay desde tiempos inmemoriales. A finales de los años ´60, durante la dictadura militar de Alfredo Stroessner, la política de expansión de carreteras y el avance del sector agroganadero hacia la región oriental arrinconó a los últimos Aché no contactados de los bosques de Canindeyú. Los Aché comenzaron a ser un problema para los dueños de las nuevas fincas que se establecían en aquella zona, ya que la comunidad seguía con su mismo “modus vivendi” ancestral, atacando en ocasiones el ganado y entrando en las propiedades. A finales de los años ´60 se había extendido por parte de los nuevos colonos que se establecieron en la zona la práctica de organizar cacerías de Aché (también conocidos como guayakí, “ratas de monte” en guaraní).

El régimen dictatorial comenzó en ese momento una campaña de sedentarización forzada de la comunidad para expulsarlos de la región y concentrarlos en la Colonia Nacional Guayakí, bajo mando militar dependiente del Departamento de Asuntos Indígenas y del Ministerio de Defensa Nacional. Los que se negaron a su traslado a la Colonia fueron capturados a la fuerza en “correrías” organizadas por los mandos militares de la Colonia, siendo muchos víctimas de asesinatos, capturas masivas, desplazamientos forzosos, etc. ejecutándose una verdadera limpieza étnica de la nueva zona de desarrollo agroganadero con el traslado de la comunidad a la Colonia Nacional Guayaki. Una vez en la Colonia muchos fueron entregados como mano de obra prácticamente esclava, sobre todo para el trabajo en estancias en el caso de los hombres. Particularmente doloroso fue el caso de la venta y entrega de muchos de esos niños a familias paraguayas, suprimiendo su identidad, terminando en la mayoría de los casos como criados domésticos. Incluso se llegó a documentar la falta de alimentación necesaria y asistencia médica mínima en la Colonia, lo que conllevó la masiva muerte de muchos de los Aché, sobre todo por el contagio masivo de enfermedades respiratorias ocasionadas por su contacto con los paraguayos. Como consecuencia de todo lo anterior y de acuerdo con los estudios antropológicos y los estudios realizados en aquel momento, la población de la comunidad se redujo en más de la mitad en un plazo de menos de cinco años.

Los hechos fueron documentados y denunciados por el Dr. Mark Münzel, etnólogo y antropólogo alemán que se había desplazado a estudiar la cultura Aché, descubriendo aquella política de sedentarización forzada y la concentración en aquella Colonia bajo mando militar. De igual forma, el antropólogo español, Bartomeu Melià (Sj), documentó los hechos y los denunció igualmente, lo que le costó la expulsión del país por orden del dictador Alfredo Stroessner. Como consecuencia de estas denuncias, en el año 1977 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó al Estado paraguayo que investigara aquellos crímenes y condenara a sus responsables, sin que jamás se abriera una investigación penal de los hechos. De igual forma, la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas abrió en 1978 el Procedimiento 1503 para investigar los crímenes que se estaban cometiendo contra la comunidad Aché, llegando a solicitar al propio Secretario General de Naciones Unidas que se dirigiera a Paraguay para que detuviera aquella práctica. Sin embargo, no existía ninguna voluntad por parte del régimen dictatorial de perseguir aquellos crímenes, por lo que la vía penal contra los responsables permaneció cerrada.

Posteriormente, con la llegada de la democracia tampoco ha existido una voluntad efectiva de juzgamiento de los crímenes de la dictadura, por lo que los crímenes contra los Aché quedaron sin persecución. En el año 2008, laComisión Verdad y Justicia de Paraguay terminó su trabajo de documentación de los crímenes cometidos durante la dictadura, determinando la responsabilidad del Estado por aquellos hechos. El informe fue trasladado a la Fiscalía General del Estado para que comenzara causas penales contra los responsables establecidos por la Comisión, sin que hasta el momento se haya abierto ninguna causa, motivo por el cual la comunidad Aché ha presentado querella penal ante los tribunales argentinos a través del principio de jurisdicción universal, como única forma de conseguir la necesaria verdad, justicia y reparación.

Los paraguayos residentes en España, invitan a Jornadas Internacionales en Madrid a desarrollarse los días: 4 y 5 de julio en el Ateneo de Madrid (Calle Prado, 21). Hoy a las 17:00 horas y mañana sábado a las 10:30 horas.

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